
Probablemente, el menos libre de todos los versos sea el verso libre.
Es evidente que la métrica inunda de constricciones y reglas el poema. Pero también dispara la capacidad de relación del lenguaje, multiplicando la fuerza simbólica de las isotopías o relaciones entre los campos semánticos que surgen en el texto poético.
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Como en el ala el infinito vuelo, como en la melodía está el consuelo, En ti, soneto, forma, esta ansia pura La claridad sin fin de su hermosura |
En este inflamado soneto, Juan Ramón Jiménez nos habla de esa supuesta “limitación” de las normas métricas, que en realidad no es más que un inmenso espacio de posibilidades abierto entre las dos orillas del poema.
Si el soneto nos ofrece una estructura, un patrón acentual y rítmico y una rima determinadas, muy determinadas, aún es más cierto que el verso libre nos obliga a escoger los mismos elementos para todos y cada uno de los versos que lo forman. ¿Es eso libertad? Que venga Dante y lo vea.
Per aspera ad astra: como sabía el grupo Oulipo, no hay mejor fuente de inspiración que unas buenas restricciones, que sometan y domen las ideas poéticas, para que éstas no se nos despendolen.
Gonzalo Escarpa
Imagen: Chema Madoz

Gonzalo, chapeau.
El caso de Jorge Guillén, especialmente en ‘ Cántico ‘ es muy espectacular pues acepta aún más restricciones y prisiones: a la rima sin que se repitan palabras de la misma categoría morfológica se añade el tor de force de comenzar por consonante un verso cuando el anterior haya acabado en vocal.
Abrazos.
Ciertamente, Antonio, las normas-juego o restricciones a go gó dan lugar a sorpresas lingüísticas insólitas, y de eso se trata. No sólo el Oulipo, sino también autores como Leo Masliah, desde el humor, o Eugenio Tisselli, desde la programación y la visión contemporánea del arte, practican esta suerte de magia léxica de la que tanto sabe, por otra parte, gente como Marius Serra (fundador de http://www.verbalia.com).